Se habrán logrado los propósitos del JNE, al proponer aquel Debate anómalo entre la astronómica cantidad de candidatos a la presidencia del Perú ?
Sus intenciones reglamentarias subyacentes, seguramente que, sí; en tanto hemos conocido de primera mano el desastre nacional personificado por cada quien en referencia a desfalco, negatividad, ignorancia, osadía bravuconernia, en varias aristas cognitivas, emocionales, formativas, asertivas, empáticas, de liderazgo y visión a futuro, necesarias que nos hubieran persuadido como ciudadanos conscientes de, en quién, confiar la ansiada institucionalidad de la patria, como estado.
El atributo que rubrica mi calificación, merece fundamentarlo:
1.Desde los tiempos de nuestra formación universitaria hemos aprendido que un debate es una forma de comunicación entre dos o más personas que confrontan puntos de vista divergentes para convencer o persuadir mediante argumentación, postura fija, autenticidad, ponderación y racionalidad cualquier tema definido.
Hemos asistido a una confrontación de ideas sobre dos temas determinados de alta vulnerabilidad gubernamental:
La corrupción arraigada y la Inseguridad ciudadana, de cuya exposición elaboro en lo personal, con sentido crítico y reflexivo varias conclusiones :
.Desconocimiento del proceso de comunicación por clara ignorancia del manejo de tiempo, espacio, contexto, mensaje y código, elementos claves para un feedback deseado, – en este caso – la persuasión en el propósito de, a quién elegir.
.Ausencia de Argumento y forma de argumentación.
Cuando se mencionan reiteradamente expresiones comunes, sin lógica, premisa, razonamiento, convicción personal, dato, información previa, aproximación a la verdad, estructura, coherencia de opinión, visión de verdad, estrategia de cambio, planteamiento hipotético, uso y dominio de la comunicación, no se está, precisamente argumentando.
Reiterar frases manoseadas, altisonantes, ilógicas, inclusive utilizadas en campañas electoreras anteriores, del tipo:
» Voy a limpiar la criminalidad»
» Vivimos una lamentable ilegalidad «
» Hay inminente crisis social ‘»
» Expulsaremos a los corruptos «,
» Haremos un gobierno de integridad democrática»; son evidencia de abuso de espacio común, mediocridad y falta de preparación o formación política.
. Discrepar en dialéctica, opinión contraria apelando al insulto, falta de respeto, mofa y sarcasmo, en atención solo al ataque en el turno correspondiente, no representan en modo alguno al líder. De igual modo coronar con narcisimo o logro ajeno el propio ego, tampoco muestra un manejo ponderado de la comunicación, menos en un debate formal.
Evadir el tema central de propuesta, sesgando o disfrazando respuesta coherente, tampoco define cognición, lucidez ni, preparación anterior. No es válida actitud para argumento.
Una conclusión final de mi lectura particular, se puede resumir en dos cuestiones racionales:
1.Cuánto nos falta caer en abismos de ineptitud, ignorancia, cinismo, involución
axiológica, para aspirar a un país digno y merecido desde una plena resurrección política y democrática ?
2.Quién de los 36 candidatos,
abiertamente expuestos en su desnudez individual, puede representarme con dignidad, liderazgo y preparación académica, social, cultural, ética y visionaria ?
Dios Salve al Perú !
Intinpa.
Abancay 27, 3, 26