QUINIENTOS TREINTA Y TRES AÑOS DESPUÉS
La herida y el abrazo Me gusta mucho la historia, más que eso, como decia mi hermana…
La herida y el abrazo Me gusta mucho la historia, más que eso, como decia mi hermana…
La inmundicia de politiqueros cuya conducta envuelve nuestra desnudez peruana, ha llegado en instantes, a su climax…
Fue en las horas inciertas de la madrugada —cuando el Perú duerme a medias y los rumores…
José Miranda Valenzuela, «El Pepe» Apareció en Abancay en 1965. Estábamos cursando el 2do de Secundaria. José…
El rugido de los motores está de regreso. El Gran Premio Nacional de Carreteras Caminos del Inca…
Emiliano Ervias fue un profesor que llegó a Abancay con un cartapacio de libros y apuntes para…
Escuché un bello mensaje sobre la finitud de la vida que me hizo reflexionar y me provocó…
¿Quiénes merecen el saludo? Acabo de leer en Peruanísima una refrescante crónica de título sugerente:«La radio, la…
En los años setenta, cuando los pantalones campana flotando sobre zapatos makarios se pavoneaban por las calles…
Un puente de servicio y esperanza para los abanquinos en Lima Gran victoria, el nuevo presidente del…
Cierto día un asno se puso a razonar: Estoy adolorido, cansado, de tanto trabajar. ¡Pobres patas, pobres…
Los domingos de mi infancia eran pura travesura y libertad. Apenas tenía tiempo de engullir mi quaker…
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